El Arte Del Desprendimiento Del Ego

Necesitamos formas de oración que nos liberen de fijarnos en nuestros propios pensamientos y sentimientos conscientes y de identificarnos con ellos, como si nosotros fuéramos nuestro pensamiento. ¿Quiénes somos antes de tener nuestros pensamientos y sentimientos?

Si estamos llenos de nosotros mismos, no hay lugar para otro, y ciertamente no para Dios. Necesitamos una oración contemplativa, en la que simplemente dejemos ir nuestras necesidades de ego en constante cambio, para que Algo Eterno pueda hacerse cargo.

Esto no es simple. Debido a que hemos perdido el arte del desprendimiento, nos hemos identificado casi por completo con nuestro flujo de conciencia y nuestros sentimientos.

No estoy diciendo que debamos reprimir o negar nuestros sentimientos. No estoy desafiando a nombrarlos y observarlos, pero no a luchar directamente contra ellos, identificarnos con ellos o unirnos a ellos.

Podríamos preguntar: “¿Qué tiene que ver esto con Dios? Pensé que se suponía que la oración era hablar con Dios o buscar a Dios. Esto parece estar diciendo que “la oración se trata de quitarme del medio”. Eso es exactamente lo que estoy diciendo.

Para cualquiera como nosotros el desprendimiento suena como perder, pero en realidad se trata de acceder a un sentido más profundo y amplio del yo, que ya está completo, ya contento, ya lleno de vida abundante.

Esta es la parte de nosotros que siempre ha amado a Dios y siempre ha dicho “sí” a Dios. Es la parte de nosotros la que es amor, y todo lo que tenemos que hacer es dejarlo ir y caer en él.

Una vez que trasladamos nuestra identidad a ese nivel de profunda satisfacción interior y compasión, nos damos cuenta de que estamos recurriendo a una vida que es más grande que la nuestra y de una abundancia más profunda.

Dios ya está presente. El Espíritu de Dios mora dentro de nosotros. No podemos buscar lo que ya tenemos. No podemos convencer a Dios de que venga “a” nosotros con oraciones más largas y urgentes. Todo lo que podemos hacer es volvernos más tranquilos, más pequeños y menos llenos de nuestro propio yo y de nuestra constante ráfaga de ideas y sentimientos. Entonces Dios será obvio en el presente de las cosas, y en la simplicidad de las cosas. En resumen, nunca podemos llegar allí, solo podemos estar allí. 

Adaptado de: Richard Rohr.  A Spring within Us: A Book of Daily Meditations (Albuquerque, NM: CAC Publishing, 2016), 230-231.

Las Actitudes Hacia Dios

De manera de continuar la iniciación del paso espiritual cristiano debemos de entender nuestra actitud hacia Dios. El padre Thomas Keating desarrolla este tema en su libro “Intimidad con Dios”, (p.10-14). Aqui el desarrolla la idea de como hemos sido educado en nuestra formación cristiana con actitudes que provienen de un modelo occidental de espiritualidad donde los actos exteriores son más importantes que los interiores, el yo inicia las buenas obras y Dios recompensa por ellas, un interés omnipresente por ir al cielo más que por ejercitar el amor a Dios y al prójimo aquí y ahora, en el que tanto insiste la predicación de Jesús.
“El modelo bíblico de espiritualidad redescubierto por los estudiosos cristianos y ratificado con insistencia por los documentos del Concilio Vaticano II, permitió a la Iglesia reconocer, captar de nuevo y comenzar a renovar la enseñanza y los valores cristianos a partir de la fuente pura de la Escritura. Se puede decir que, gracias al estudio exegético del significado original de las palabras y del contexto cultural en que se escribieron los libros bíblicos, probablemente tenemos en nuestro tiempo una comprensión mejor de la verdadera intención de los autores bíblicos que todas las gene- raciones posteriores a la muerte de los apóstoles.”

“El modelo bíblico representa un giro de 180 grados con respecto al modelo occidental. La Escritura enseña que la motivación interior es más importante que los actos externos.”

“La tradición cristiana es la experiencia viva del Evangelio. Su práctica destruye el sistema del falso yo, con sus valores falsos y sus exigencias ex- cesivas basadas en un sentido deformado de quiénes somos y de nuestra necesidad consiguiente de compensar. La tradición se vive. La persona la expresa en su vida y en sus reacciones ante la vida.”

“No es el modelo occidental del “yo fuera de Dios” el que inicia la obra verdaderamente ins-piradas por Dios, sino el “yo en Dios” y “Dios en el yo”. En el modelo bíblico de espiritualidad el Espíritu habita en nosotros como la fuente dinámica de inspiración para todas nuestras buenas obras, y nosotros consentimos…”

“El modelo bíblico de espiritualidad pone el acento en el desarrollo de la unión con Dios aquí y ahora y en el trabajo al servicio de los necesitados.”

“…el modelo bíblico de espiritualidad presenta es la necesidad de cultivar el amor de Dios aquí y ahora más que el trabajar por una recompensa futura o por amontonar garantías celestiales.”

“Es muy difícil comenzar bien el camino espiritual si llevamos un peso de actitudes negativas no examinadas y no cuestionadas hacia Dios.”

Meditación

Hay muchas maneras de explicar la meditación, qué es, qué hace, cómo funciona. Se dice que la meditación es una forma de evocar la respuesta de relajación. La meditación, dicen otros, es una forma de entrenar y fortalecer la conciencia; un método para centrar y enfocar el yo; una forma de detener el pensamiento verbal constante y relajar la mente del cuerpo; una técnica para calmar el sistema nervioso central; una forma de aliviar el estrés, reforzar la autoestima, reducir la ansiedad y aliviar la depresión.

Todo eso es bastante cierto; Se ha demostrado clínicamente que la meditación hace todas esas cosas. Pero me gustaría enfatizar que la meditación en sí misma es, y siempre ha sido, una práctica espiritual. La meditación, ya sea cristiana, budista, hindú, taoísta o musulmana, se inventó como una forma de que el alma se aventure hacia adentro, para encontrar finalmente una identidad suprema con Dios. ‘El Reino de los Cielos está dentro’, y la meditación, desde el principio, ha sido el camino real hacia ese Reino. Cualquier otra cosa que haga, y hace muchas cosas beneficiosas, la meditación es ante todo una búsqueda del Dios interior.1

Ken Wilber, Grace and Grit: Spirituality and Healing in the Life and Death of Treya Killam Wilber 76 (1993).

La Oracion Centrante y los Pensamientos

Se hace un recorrido por lo que pasa durante el desarrollo de  la Oración Centrante y luego retomamos la discusión de los tipos de pensamientos que se presentan en nuestra mente durante el periodo de oración: pensamientos ordinarios, pensamientos con una carga emocional de atracción o repulsión que activan una variedad de sentimientos, pensamientos de auto reflexión, pensamientos que provienen del inconsciente y pensamientos que se caracterizan por percepciones, iluminaciones e intercesiones.

Se enfatiza la importancia de que la Oración Centrante que forma parte del tipo de oración apofática sirve al proceso de desarrollo de la conciencia apófatica o espacio sagrado tanto para Dios como para los seres humanos.

La oscuridad apofática no es ni “oscura” ni “vacía” ni “sin forma”. Más bien, es el núcleo de nuestra percepción verdadera. Está llena de facultades perceptivas sutiles, los sentidos espirituales, como se les conoce en la tradición mística cristiana y una especie de holograma intuitivo de conocimiento que es el movimiento central de la conciencia unitiva y el fundamento de la individualidad unitiva. Una vez que se empieza a vislumbrar esta verdad, la práctica apofática deja de ser una carga y comienza a brillar con la alegría del descubrimiento e inminencia del encuentro. “En el centro de la nada de uno, uno se encuentra con lo infinitamente real”, dice Thomas Merton, y agrega: Este acto de entrega total no es meramente una fantástica apuesta intelectual y mística; es algo mucho más serio. Es un acto de amor por esta persona invisible que, por el don mismo del amor por el que nos entregamos a su realidad, también nos da a conocer su presencia. Llame a esa “persona invisible” Cristo, Dios, o el propio yo más profundo: El camino de la entrega practicado en cada pequeño desprendimiento eventualmente llena la oscuridad con el conocimiento íntimo del rostro que tenemos antes de tener un rostro, la unidad en el amor que es la forma de “conocer siendo conocido”.

Referencia: Cynthia Bourgeault, Centering Prayer and Inner Awakening. Cowley Publications, 2004

Oración Centrante: Meditación Que Nos Abre Nuevos Niveles De Percepción

Se presenta los conceptos de oración catafática y apofática para entender el proceso de formación de un nuevo sentido de percepción que se desarrolla con la práctica de la Oración Centrante. Se explica que la Oración Centrante forma parte de la categoría de oración apófatica donde se pasa por alto las facultades mentales tales como la capacidad de razonamiento, imaginación, visualización, emoción y memoria.
También se comenzó a hablar sobre los tipos de pensamientos que pasan por nuestra mente durante el periodo de meditacón para estar más informados de ellos y así reconocerlos con mayor facilidad y poder aprender más fácilmente a no involucrarnos con ellos y dejarlos pasar. Se deja claro que lo más importante en este tipo de meditación es la de nuestra intención de entrega y abandono a las manos de Dios dentro de nosotros.
El Padre Tom Francis, un monje trapense contemporáneo y maestro de Oracion Centrante describe cómo la definición clásica de apofático como "oración más allá de las facultades":
 "La Oración Centrante insiste en que el que ora desea encontrarse con Dios tal como Dios es, directamente, inmediatamente, es decir, no mediado por ningún pensamiento, oración, reflexión o lectura. Y entonces los ojos están cerrados, el orador  apaga por completo todas las operaciones de la conciencia normal, no permitiendo ninguna idea, pensamiento o imagen. Así, las facultades normales del intelecto, la imaginación, la memoria y la voluntad están cerrados, inoperantes, y la persona va a su centro, a su espíritu, a su Yo profundo y verdadero, a su personalidad, donde está hecha para la imagen de Dios, espíritu a Espíritu, en una unión sin palabras, comunión, el amante con el Amado (Dios Trino) más allá de todas las mediaciones. . . . Podría llamarse mejor conciencia trascendente porque es el estado de estar en contacto directo con el Dios que habita en el interior. Por supuesto, Jesús, el Hijo de Dios encarnado, es el único mediador de este encuentro, pero uno debe dejar de lado todas las demás mediaciones. Jesús hace su trabajo sin que el meditador lo llame o le hable. ¡Que Jesús haga lo suyo y el orador haga lo suyo, es decir, receptividad total!"

Referencia: Cynthia Bourgeault, Centering Prayer and Inner Awakening. Cowley Publications, 2004

Silencio Intencional Para Acceder a la Morada y Fuente Divina Interior

Estar en silencio en los brazos de Dios, en donde uno siente una presencia que está cerca de uno y uno siente una confianza total en El, se nos ha hecho muy difícil e inaccesible con el transcurso del nuestro desarrollo natural como seres humanos. La Oracion Centrante es un método de silencio intencional que nos ayuda a fomentar el silencio exterior y aprendemos a cultivar el silencio interior que nos permite adentrarnos a nuevos niveles de conciencia. Con la práctica y dedicación de esta método de meditación cristiana nos permitirá acceder a lo que llamamos Presencia o sea a nuestra Morada y Fuente Divina.

La práctica de la Oración Centrante prepara nuestras facultades interiores para percibir la vida que hay en nuestro interior donde Dios habita y actúa en nuestro ser en el centro de nosotros mismos. Esta es la Morada y Fuente Divina y que llamamos simplemente Presencia.

Thomas Merton describió esta experiencia asi:

En el centro de nuestro ser hay un punto de nada que no ha sido tocado por el pecado y la ilusión, un punto de pura verdad, un punto o chispa que pertenece enteramente a Dios, que nunca está a nuestra disposición, desde la cual Dios dispone de nuestra vida, que es inaccesible a las fantasías de nuestra propia mente o las brutalidades de nuestra propia voluntad. Este pequeño punto de nada y de  absoluta pobreza es la pura gloria de Dios escrito en nosotros, como nuestra pobreza, como nuestra indigencia, como nuestra relación de hijos. Es como un diamante puro que arde con luz invisible  del cielo. Está en todos, y si pudiéramos verlo, veríamos estos miles de millones de puntos de luz juntándose en la cara  y el resplandor de un sol que haría desaparecer por completo toda la oscuridad y la crueldad de la vida. No tengo ningún programa para este ver. Está solo dado. Sin embargo, la puerta del cielo está en todas partes. *
*Thomas Merton, A Merton Reader, ed Thomas P. McDonnell ( New York: Image Books, 1989),p 347
Referencia: Cynthia Bourgeault, Centering Prayer and Inner Awakening. Cowley Publications, 2004
















































Lectio Divina December 20th, 2022

“God’s greatest works take place without our doing anything spectacular. They are almost side-effects of doing the ordinary things we are supposed to do. If you are transformed, everybody in your life will be changed too. …
 
“The essential thing, if one wishes to spread the Gospel, is the transformation of one’s own consciousness. If that happens, and in the degree that it happens, one’s ordinary actions become effective in communicating the Mystery of Christ to whomever comes into one’s life.”
– Thomas Keating, The Mystery of Christ
 
To Practice : Reread these passages aloud in the manner of Lectio Divina to hear and feel them with more of your senses.  What do you hear for your journey now?

“Las obras más grandes de Dios tienen lugar sin que nosotros hagamos nada espectacular. Son casi efectos secundarios de hacer las cosas ordinarias que se supone que debemos hacer. Si te transformas, todos en tu vida también cambiarán. …

“Lo esencial, si se quiere difundir el Evangelio, es la transformación de la propia conciencia. Si eso sucede, y en la medida en que sucede, las acciones ordinarias de uno se vuelven efectivas para comunicar el Misterio de Cristo a quien entra en nuestra vida”.

– Thomas Keating, El Misterio de Cristo

Practicar:
Vuelva a leer estos pasajes en voz alta a la manera de la Lectio Divina para escucharlos y sentirlos con más de sus sentidos. ¿Qué escuchas ahora para tu viaje?

Gratitude – Thankfulness

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Our life is not ours; however, in the course of life itself, people know that their life has been given to them as a sacred trust. They live in gratitude and trust, and try to let the flow continue through them.

The simple act of practicing gratitude interrupts negative thoughts and changes our mindset to see the world in a positive way.

We should be grateful not only in good times, but also in bad times; be grateful not only in abundance, but also in need; keep gratitude not only in laughter, but also through tears and pain.

This capacity for grateful perspective is a muscle that needs to be built and used, and it is something that we must nurture and care for on a daily basis.

Have a beautiful weekend.

Gratitud – Agradecimiento

Nuestra vida no es nuestra; sin embargo, con el correr de la vida misma, las personas saben que su vida les ha sido dada como un encargo sagrado. Viven en gratitud y confianza, y tratan de dejar que el flujo continúe a través de ellos. 

El simple acto de practicar la gratitud interrumpe los pensamientos negativos y cambia nuestra mentalidad para ver el mundo de una manera positiva.

Debemos estar agradecidos no solo en los buenos tiempos, sino también en los malos tiempos; ser agradecido no solo en la abundancia, sino también en la necesidad; mantener el agradecimiento no solo en la risa, sino también a través de las lágrimas y el dolor. 

Esta capacidad de perspectiva agradecida es un músculo que se necesita construir y usar, y es algo que debemos nutrir y cuidar a diario.